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03 julio 2025

El demonio y la señorita Prym

Es una novela de Paulo Coelho publicada en el año 2000, que navega por los conflictos entre el bien y el mal dentro de cada persona. El argumento trata de un pequeño pueblo, con habitantes que se conocen y tienen las afinidades, miserias y rencores habituales después de años de vivir cerca. Un visitante les ofrece la posibilidad de acceder a un lote de diez lingotes de oro a cambio de matar a una persona sin consecuencias legales. Se trata de que escojan un vecino cualquiera y lo maten. A cambio, tendrán dinero suficiente para toda su vida, sin más problemas.

Paulo Coelho de Souza es escritor brasileño de una treintena de títulos, siendo el de mayor éxito El Alquimista. Ha vendido en total más de 300 millones de libros. Tiene millones de seguidores en las redes y ha recibido varios premios. Muy introducido en cuestiones espirituales es Consejero Especial de la Unesco para Convergencia Espiritual y Diálogos Interculturales.

En su adolescencia se negó agresivamente a seguir los pasos de su padre y estudiar ingeniería, prefiriendo la literatura, el teatro, el periodismo y la vida hippie. La familia lo ingresó en un psiquiátrico donde recibió varias sesiones de electroshock. No se solucionó el problema y pasó por la consulta de otro psiquiatra. Muchos años después volcó estas experiencias en una trilogía a la que llamó “Y el séptimo día”, formada por las obras A orillas de rio Piedra me senté y lloré, Veronika decide morir, y El demonio y la señorita Prym.

Plaza Prim del Poblenou de Barcelona

Viscos

La obra está redactada en el tono reflexivo habitual de Coelho, de introspección, de análisis de las conductas a partir del resorte interior que las origina. Como anécdota, el nombre del pueblo (Viscos) corresponde a una población francesa que visitó el escritor, y el nombre de la protagonista, Prym, es en recuerdo de la plaza Prim del barrio barcelonés del Poblenou.

El protagonista reflexiona a lo largo de 200 páginas sobre sus propios contenidos, sus dolores, su voluntad. Sobre su duda de si el hombre es intrínsecamente bueno o malo. Cree que si aceptan su propuesta, demostrarán que el hombre es malo por naturaleza. 

Su némesis, una mujer joven del pueblo, ofrece el contrapunto, valorando el bien y el mal inherente a cada persona, la lucha que todos llevamos, la posibilidad de huir de ese ambiente pueblerino y reducido, el anhelo de solucionar su vida para siempre sin mirar atrás, y el freno ético de haberlo conseguido con un crimen.

Se cruzan todos los intereses de cada uno de los vecinos, desde mejorar el hotel y atraer visitantes, huir a algún lugar lejano y la clásica pugna de poder entre el alcalde, el sacerdote, el jefe de policía…

Y entre unos y otros va surgiendo la figura de la víctima propiciatoria, la persona ideal para ser asesinada: la vecina mayor y sola. Falta decidir si realmente lo van a hacer y en caso de decidir que sí, quienes lo harán, porque igual que el beneficio será para el pueblo, el crimen también será colectivo.



14 septiembre 2018

Once minutos


Paulo Coelho escribió este relato en 2003; retrata la vida de María, una chica brasileña de clase pobre, desde sus ilusiones infantiles a los once años hasta su vida adulta como prostituta en Suiza, a medio mundo de distancia.

Empieza con una frase de cuento “érase una vez”… como si quisiera narrar un cuento, los relatos que se usaban para transmitir valores concretos a un público entregado. La obra se desarrolla entre la narración en sí y las páginas del diario de su protagonista. El estilo sigue la pauta que ha conseguido millones de seguidores para el autor: un verbo fácil de leer, una mezcla de filosofía ligera, frases impactantes, autoayuda, esoterismo light y costumbrismo.

El tema del libro está reflejado en su título y explicado en un párrafo: “¿Durante la noche? María, estás exagerando. En realidad, son cuarenta y cinco minutos y si descontamos el tiempo de quitarse la ropa, ensayar alguna falsa caricia, hablar de algo trivial, vestirse… reduciremos ese tiempo a once minutos de sexo propiamente dicho”.
De eso trata la obra, del sexo y la soledad y las esperanzas postergadas sin fecha. Para explicarlo, el autor se pone en la piel de una niña de once años y refleja en sus diarios unos pensamientos y unas reflexiones bastante extrañas para el sentir de una niña y de esa edad. Y cuando los diarios ya son de la mujer que trabaja en un club de alterne, pone en esas pretendidas páginas unas filosofías poco creíbles.

Y la obra sigue con unos personajes poco sólidos y demasiado previsibles, unas explicaciones cuanto menos excesivamente amables tratándose del oficio que recorre todas las páginas: la prostitución, aunque el autor se empeñe en venderlo como un trabajo sin secuelas físicas o síquicas en la mujer. Además de confundir el sexo con el negocio de la prostitución, y poner en este último las connotaciones más elegantes del primero.


Paulo Coelho de Souza es un autor brasileño nacido en Rio de Janeiro en 1947 y afincado en Suiza desde 2006. Sus obras se han vendido en más de 150 países, ya han alcanzado los 200 millones de ejemplares y se han traducido a 81 idiomas. Ha conseguido varios galardones internacionales, colabora con la Unesco y desde 2002 es miembro de la Academia Brasileña de las Letras (sillón 21).

De familia muy católica de clase media-alta, comenta que siempre quiso escribir, fue demasiado desobediente con sus padres y acabó ingresado dos veces en un instituto siquiátrico que lo sometió a electroshock. Pasó por ambientes contestatarios, hippies, musicales y de magia negra. A los veintiséis años decidió ser “normal”, consiguió trabajo, conoció a quien sería su primera esposa y se trasladaron a Londres. Luego rompió con todo, volvió a Brasil, se encontró con una amiga de la infancia que acabó siendo su segunda (y actual) esposa. 

Viajaron por Europa, y él aseguró que tuvo un encuentro con un ser al que había conocido previamente en una visión. A partir de ese momento se reencontró con el catolicismo, realizó el Camino de Santiago y dio un giro definitivo a su vida, en el que todavía está. En cuanto a sus otras actividades, ha creado la Fundación Paulo Coelho a la que ha entregado miles de documentos, diarios y cartas recibidas a lo largo de toda su trayectoria.

Pese a ser un autor de éxito, literariamente se le considera un autor menor, por sus construcciones gramaticales simples, sus evidentes influencias de otros autores, sus citas frecuentes de la Biblia, las Mil y Una Noches o el Mahbarata. Sin embargo, ha sabido construir una forma de comunicar mensajes sencillos de autoayuda y de esoterismo fácil que llega a millones de personas, que son sus lectores fieles.

Naturalmente, como autor pone algo de sí mismo en cada escena o párrafo o pensamiento de Once Minutos, y en muchos puntos da la impresión de que expresa más sus elucubraciones o sus fantasías que un pensamiento verosímil de la idiosincrasia de algún personaje. Sin embargo, el autor comenta al final de esta novela que está basada en la vida real de una prostituta, y que los comentarios de sus compañeras y la vida que refleja del local donde trabajan corresponde bastante a la situación real.

Es difícil pensar que una mujer que se trabaja tres clientes cada noche cinco noches por semana no haya tenido ni un encuentro difícil, ni un daño físico, ni una enfermedad y tenga ánimos al día siguiente para ir a la biblioteca, estudiar, formarse…

Hay una situación en la obra que resulta tópica: un cliente con aficiones de sadismo, una sesión consentida (dinero manda) y la conclusión del autor de que la verdadera liberación de una mujer es ser inmovilizada con cuerdas, humillada y azotada con un látigo. Que por supuesto, en esa situación conseguirá un placer descomunal y que la verdadera víctima es el del látigo, que es que no sabe expresarse mejor. En muchas páginas da la impresión de que se están paseando las fantasmagorías del autor.

250 páginas después la obra termina con un canto de esperanza, y de la manera clásica cuando se trata de este tema: un cliente acaba enamorado de ella.