06 enero 2020

El Puente de otoño



El puente de otoño es obra del escritor Takashi Matsuoka, nacido en 1947 en Hokkaido (Japón). Es miembro de esa primera generación de japoneses que nacieron después de la II Guerra Mundial; tiene la nacionalidad americana, es licenciado en Derecho e Historia de Asia y ha vivido siempre empapado en las dos culturas. Reside actualmente en Honolulu (Hawai), donde se dedica exclusivamente a la escritura después de haber sido redactor de la revista californiana Rider y haber trabajado en un templo budista.
 
La contraportada del libro comenta:

"Japón, 1311. Una mujer observa como los enemigos de su clan, los Okumichi, se reúnen a los pies del castillo familiar. Mientras aguarda el desenlace, comienza a escribir la historia secreta del clan, revelando el don profético que caracteriza a sus miembros y anunciando el extraordinario destino que les espera.
 
Los manuscritos permanecieron ocultos durante seis siglos hasta que una misionera norteamericana dió con ellos. Emily Gibson, residente en Japón desde su llegada al puerto de Edo en 1861, entabla amistad con el heredero del clan Okumichio, Genji, un joven que, aunque interesado por el mundo occidental que se abre ante él, sigue considerando que su principal deber es la defensa del honor familiar. Emily, intrigada por la historia de los ancestros de Genji, se volcará en la interpretación de los manuscritos legados. A medida que se adentre en ellos, comprenderá que el pasado y el presente están unidos hasta el punto de ver reflejada su propia existencia en esos viejos pergaminos. De algún modo, la historia de amor y heroísmo de antaño cobran vida y una profecía oculta durante siglos  comenzará a tomar forma.


Takashi Matysuoka describe el rico mosaico que conforma la sociedad japonesa, en la que se funden Oriente y Occidente, mundo tangible y mundo trascendental, realidad y profecías. La historia de los Okumichi, una familia de samurais, es la historia de la evolución del país, desde su inicial anclaje en las tradiciones puramente japonesas, pasando por la posterior transfiguración cultural con la llegada de los occidentales, hasta alcanzar el presente."

A lo largo de 480 páginas, el autor desgrana la historia de un clan japonés en diversos episodios de flashback entre el siglo XIV y el XIX. Con una prosa delicada y a la vez, explícita, cada situación es descrita por Matsuoka contando el ambiente, el momento del día, la luz, la estación del año, el punto de la naturaleza. Desde esa observación, los comportamientos de los personajes adquieren una profundidad, una relación con su entorno que les da profundidad y una credibilidad entendida desde el interior.

El honor, la guerra, el suicidio como muestra de dignidad suprema, de disponer de la propia vida antes de someterse a una indignidad o a sumir a la propia familia a una vergüenza. La maldición que sufre una familia, en la que una persona de cada generación es vidente y puede predecir el futuro de los acontecimientos, a costa de su propia salud. El choque de las tradiciones y el empuje inevitable de los visitantes ingleses, de sus relaciones comerciales y culturales, de sus formas tan distintas de ver la vida.




05 enero 2020

Cyclops


Clive Cussler es un escritor norteamericano que corresponde personalmente al cliché de "aventurero, independiente, buceador, navegante, valiente, solidario, sensible". O al menos eso es lo que quiere reflejar en sus notas biográficas. Esas etiquetas también suelen estar en su personaje alter ego, Dirk Pitt.

En esta ocasión, la novela Cyclops comenta en su solapa:

"1918: un desvencijado barco mercante, el Cyclops, se hunde extrañamente en aguas del Caribe y con él se pierde, en las profundidades marinas, su preciada y misteriosa carga. Setenta años más tarde, un excéntrico multimillonario, Raymond LeBaron, emprende, a bordo de un viejo dirigible, una expedición para rescatar el tesoro hundido... Pero el artefacto volador desaparece y, cuando es localizado, sólo lleva una carga de muerte: sus tres ocupantes son ya cadáveres en avanzado estado de descomposición.

El autor del macabro hallazgo no es otro que Dirk Pitt, que va a convertirse en auténtico héroe del relato. Sucesos extraños, sin relación aparente entre sí, vienen a añadirse al siniestro accidente del dirigible. Así, por ejemplo, Fidel Castro envía una propuesta amistosa al Presidente de los Estados Unidos y unos científicos norteamericanos se han establecido en la Luna para llevar a cabo un proyecto confidencial que los rusos están a punto de descubrir. En medio de este enmarañado laberinto de acontecimientos, Dirk Pitt emprende su particular investigación de los hechos, lo que le llevará a vivir terribles e insospechadas aventuras".

La novela, de más de 500 páginas, escrita en 1986 y editada por Círculo de Lectores en 1991, informa sobre su autor: "Clive Cussler es un norteamericano polifacético que ha desarrollado múltiples actividades antes de emprender su carrera como novelista. 

Nació en Illinois en 1931 y vivió su infancia y juventud en California. Tras concluir sus estudios en el Pasadena City College, participó en la Guerra de Corea como miembro de las Fuerzas Aéreas. Más tarde trabajó en publicidad. En 1973 escribió su primera novela, Mediterranean Caper; en esta obra empezaban a cobrar vida las aventureras peripecias del héroe Dirk Pitt."

Una novela de acción, con escenas bien detalladas, personajes definidos, trama interesantemente complicada... que deja claro desde el principio que Pitt puede con todo.



La tumba de Colón


Cristóbal Colón, Almirante de la Mar Océana, colonizador de un continente para unos reyes que jamás lo pisaron, pasó de la gloria a la ignominia en pocos años, acabó sus días arruinado y olvidado en un convento, y ni aún así sus huesos tuvieron paz.

Repartidos en varias sedes que se autoproclaman la verdadera, esos restos son el telón de fondo de la primera novela de Miguel Ruiz Montáñez publicada en 2006 en Ediciones B.

A lo largo de más de 350 páginas se desarrolla una trama con una sociedad secreta, un mensaje grabado en cada una de las tumbas, un mensaje oculto en la firma del almirante, unos documentos guardados en monumentos y unos policías españoles y dominicanos. Hay una ingente labor de documentación por parte del autor, un malagueño ingeniero, licenciado en ciencias económicas y profesor asociado en la Universidad de Santo Domingo, en la República Dominicana, el país por donde transcurre la mayor parte de la novela. 
Firma de Cristóbal Colón

Ruiz Montañez ha recorrido medio mundo como ingeniero y como profesor de ciencias económicas. De sus años en el país caribeño extrajo el conocimiento en la descripción de los paisajes, de las gentes y de la magia de la isla donde Colón puso por primera vez el pie en tierra firme después de haber salido del continente europeo. Ruiz publicó posteriormente El Papa Mago y el Pais de los Espíritus, obras en la  misma línea de thriler histórico que La Tumba de Colón.

Tumba de Colón - Santo Domingo
Tumba de Colón - Sevilla
Al margen de la trama y de la intriga, del buen ritmo y de las relaciones entre los personajes, la obra es un descubrimiento permanente de la figura de Cristóbal Colón, una reivindicación de sus luces y sus sombras, un repaso por los entresijos de una época que cambió el mapa del mundo para siempre.

El autor, gran conocedor de la figura de Colón y sus misterios, ahonda en distintos escenarios, y, como telón de fondo de la novela en sí, plantea preguntas y posibles senderos para averiguar los datos que se desconocen de un hombre tan conocido y a la vez, del que tan poco se sabe.



30 agosto 2019

Todo bajo el cielo


Es el título que escogió Matilde Asensi para la novela en que se introduciría en la cultura tradicional china. Publicada en papel en 2009 a cargo de la editorial Planeta, la versión digital alcanza las 391 páginas.

Elvira, la protagonista de la novela tiene (como todas las protagonistas de sus novelas), algún retazo de la autora. Mujer, bastante independiente aunque con sus miedos más o menos inmovilizantes, con amigos, pero muchas veces sola cuando hay un peligro. Razonablemente culta, razonablemente inadaptada en un mundo extraño (la China de hace un par de siglos), con un correctísimo afán por aprenderlo todo y con una razonable añoranza por volver a su mundo cómodo y sin sorpresas.

Y la acción: casada con un amigo por conveniencias (cada uno siguió su vida y dos los consiguieron la independencia social aceptada), reside en París y se dedica a la pintura. El reside en Shanghai, dedicado al comercio de las artes, los casinos, los señores, el alcohol y la buena vida. El muere y ella ha de ir a buscar su cadáver…y su herencia.
 
A partir de ese momento, y con el estilo propio de Asensi, la mujer “normal” se ve involucrada en una sinfín de aventuras en un país extraño, con una cultura completamente diferente, haciéndose cargo de una sobrina que ha quedado sola a su cuidado, de un chico huérfano que también acaba quedando a su cuidado, con el guía de un anciano chino que ha introduce en la cultura china y en el Tai-Txi al amanecer, mientras buscan el tesoro milenario del primer emperador, y son perseguidos por la Banda Verde que pretende quedárselo.


Lo siguiente son escenarios impactantes, cultura china, cambios en la personalidad de todos los personajes imbuidos por el escenario desbordante, crecimiento personal, personas que desaparecen de la trama por cuestiones de argumento y otras que tienen su protagonismo puntual…

Asensi pinta un retrato de la China interior, de su cultura, de sus gentes, de sus ruinas y su día a día, y a la vez, una evolución sicológica de su personaje, desde la provinciana castellana instalada en París hasta la mujer internacional, que entiende y acepta otras culturas y que quiere volver a París, pero ya como otra persona.

Claves, lugares insospechados, tesoros, persecuciones con luchas marciales, el intelecto de un huérfano chino adolescente, la impertinencia de su sobrina educada como una señorita de bien, la manipulación del anciano Lao Jiang que los guía y cuyo interés real es el Kuomintang.

La novela, llena de aventuras, de lugares exóticos, de pruebas a superar con inteligencia, de malos tontos y malos astutos que siempre acaban perdiendo, va extendiéndose a lo largo de toda la vida de la protagonista para llegar a su vejez en un ejercicio de “misión cumplida”, de satisfacción vital, de que todo lo que se hace para bien, bien acaba. Una novela que no defrauda y que, como todas las de la autora, describe un mundo desconocido….



10 julio 2019

Nosotros y los otros

El subtítulo del libro no deja lugar a dudas: Efectos colaterales de la Guerrilla Argentina en una familia que migró de Cosquín a Barcelona, una obra editada en 2018 por Caligrama. A lo largo de más de 500 páginas, su autor, Ricardo Jorge Ruggero, va desgranando la historia de su familia y de las gentes de su entorno en un momento de la historia de Argentina en que la violencia no estaba controlada, los militares no estaban en los cuarteles y las armas no estaban calladas.

La llegada de los abuelos (italianos) a Argentina, el funcionamiento de su sastrería como eje vital de todos, las relaciones con los vecinos, las gestiones para las cuestiones cotidianas… y como eje en paralelo, como telón de fondo, una invencible fe católica practicada en el día a día. No sólo en acudir a misa, sino en labores de parroquia, en solidaridad con los más necesitados, en estar presente en los lugares más desfavorecidos.

El protagonista ausente de la novela es José, el hermano del autor, un hombre que participaba de la misma fe y las mismas ideas políticas, pero que las entendía con otra práctica, lo que le llevó a ser miembro activo y clandestino de los Montoneros.
 
Cura obrero José Aldunate
De las conversaciones entre hermanos, de las reacciones hacia el comportamiento de la jerarquía eclesiástica, tan contrapuesto al trabajo y el esfuerzo diario de los párrocos de base, surgió en Jorge un pensamiento bipolar, expresado cuando detalla su trato con un cura obrero: “Cambió mi manera de ver la Iglesia y de vivir sus sacramentos. Con él aprendí a conocer la Iglesia estructura, con sus boatos, su organización piramidal y en muchos casos insensible a los problemas de los pobres, a la cual respetó y guardó obediencia, y a la Iglesia esencia, de la palabra de Cristo y de aquellos que trataban de seguirla a pesar de las persecuciones”.

A esa visión se aferró para colaborar en labores solidarias en barrios marginales y para sobrellevar todos los acontecimientos que le depararon los años: “Me cambió el momento de la confesión, donde pasó a ser más importante el arrepentimiento de lo incorrecto que la penitencia, porque realzaba el sacramento del perdón de los pecados”.

Felicitación de Jorge y Rosita
El tema que recorre cientos de páginas es el fallecimiento de José y su mujer Marta en un enfrentamiento, la desaparición de sus cadáveres, la adopción por parte de Jorge de los hijos de su hermano (el gran pilar de acero de la vida de Jorge es su mujer, Rosita, siempre discreta, elegante y sonriente, sólida como una roca), la búsqueda de sus huesos, la entrega de unos que no eran y la múltiple búsqueda de los huesos propios y la identidad de los huesos prestados.

Todo, entretejido con las glorias y las miserias de cientos de personas implicadas de una forma u otra en aquellos hechos, de la historia de Argentina, de la emigración de la familia a Barcelona (España), de las bodas y los nacimientos que fueron sucediendo con los años, de la restauración democrática y los juicios. De la identificación de los huesos.

Una obra biográfica, personal y a la vez coral, donde cada nombre tiene su momento, su relato imbricado en el relato de todos, en la historia que los marcó a todos. No es un relato de aventuras, es el relato de la aventura de seguir vivos, a pesar de todo. 

“Reflexionando acerca de ellos y nosotros evoqué las duras épocas de la militancia, sufriendo persecución y represión… Como el flujo y reflujo de los océanos, y casi como todo en la vida, cambiaron las cosas… Ahora, esos mismos represores tienen que afrontar el peso de su responsabilidad, pero no de un aparato de Estado terrorista, sino de la justicia misma con todas las garantías constitucionales. Nada más y nada menos".

26 junio 2019

Iacobus


Matilde Asensi es la autora de Iacobus, una novela ambientada en el s. XIV, tejida alrededor de Galcerán de Born, un monje de los Hospitalarios de San Juan que descubre que tiene un hijo del que no sabía nada y que la madre de ese niño fue ingresada en un convento de clausura. Buscarlo para conocerlo y darse a conocer dará pie a una larga estancia en el monasterio donde el niño fue abandonado al nacer. Ahí vendrán a buscarlo los emisarios del Papa para encargarle una misión que cambiará para siempre su vida y la de su hijo.

Toda la trama de la novela, llena de datos rigurosamente documentados, transcurre alrededor de los templarios, y de la maldición de su último maestre, Jacques de Molay, que en la pira donde sería quemado vivo aseguró que el rey Felipe IV y el papa Clemente V morirían antes de un año. Y murieron. El papa actual cree que fueron asesinados, y teme correr la misma suerte, por lo que encarga a Galcerán (apodado Pesquisitore, investigador) que averigüe la verdad.

La novela se va caracolando entre las investigaciones de Galcerán, la relación con su hijo Jonás (que no sabe que lo es), la visita al convento de clausura y la reacción insospechada de aquella joven que hoy es una mujer amargada y encerrada de por vida, las investigaciones que le llevan a negociar con Sara, una curandera judía, y las pruebas de la autoría templaria en los asesinatos.



A partir de ahí, la novela toma otro giro buscando tesoros templarios a lo largo de la ruta del Camino de Santiago, lo que le sirve a la autora para hacer un intenso recorrido por los lugares más interesantes y menos católicos de la ruta milenaria.

Una novela de acción, de persecuciones, de investigaciones y de tesoros ocultos y de largas jornadas de viaje, cuajada de datos bien documentados y de una gran afición de Asensi por la filología de las palabras.

La novela fue publicada originalmente por Plaza & Janés en el año 2000.






24 junio 2019

La Gente Grande


Érase una vez un centro cívico en la ciudad de Barcelona dedicado a la gente mayor, la gent gran, la Gente Grande. Tenía talleres de distintas actividades, monitores incombustibles con una sonrisa incansable a todas horas, voluntarios con cientos de horas en su haber, responsables de todo permanentemente al pie del cañón. 

Y cientos de Personas Grandes, armadas de bastones, muletas, audífonos y distintas ortopedias que se presentaban a talleres, hacían deberes, aprendían coreografías y diálogos. Todos con la sonrisa puesta siempre, todos, todos, disfrutando de la compañía y los intríngulis de todos, mandándose mensajes a través del whatsapp (que lo carga el diablo) y negociando con hijos y nietos para el dia a dia.  

Los talleres se alargaron, como los cursos escolares, durante varios trimestres hasta el principio del verano, cuando llegó el fin de curso. La Gente Grande que tenía familia fuera se iba a pasar con ellos el verano, los talleristas cumplían otras obligaciones, el centro se preparaba a dormitar los meses en que la gente venía menos. Pero había que cerrar la temporada como ha de ser, con un encuentro entre todos, una muestra de lo que todos han hecho, una alegría compartida y una celebración de estar todos presentes, de estar activos, de mantener amistades, voluntades y proyectos. Porque hasta el último minuto hay tiempo.

Así que El Casal de la Gent Gran de Ciutat Vella, en Barcelona, organizó una cloenda (clausura) final de trimestre en el gran espacio del Convent de Sant Agustí. Era el 18 de junio de 2019 y el omnipresente Genís Bolívar juntó a todo su equipo, a los voluntarios y a cuanto despistado pasaba por allí para organizar la cloenda. 

Quim Cabanillas, bailarín, músico y tallerista encargado del espacio Ritme en el temps (Ritmo en el tiempo), se encargó de las músicas y los acordes mientras su hijo, un pitufo de un año, regateaba gateando entre las piernas de todos, perseguido por su madre, Isabel Ollé, bailarina como el padre.
Actuó el encargado del taller de TaiChi desde hace quince años; Cristina Amorós Lara, responsable del taller de gimnasia desde hace un año y con voluntad de seguir algunas décadas más. Actuaron los del Ritme en el Temps con lo que les había enseñado Quim Cabanillas en un número de danza suave. 

Actuaron solistas cantando (en playback) piezas de siempre que todos conocían. Actuó Nuri leyendo la carta de una madre a su hijo ausente, contándole las cosas de la familia. Actuaron Nuri y Pepita como un par de vecinas que se encuentran raras si no les duele algo. Actuó un grupo improvisado de sardanas, se repartieron diplomas, aplausos, agradecimientos, fotos para los eventos, flashes, muchos flashes.

Se despejó el espacio, se colocaron mesas y salió un pequeño aperitivo/picapica para reponer fuerzas después de las actuaciones y del cansancio de tanto aplauso. Con brindis de cava, cerveza, zumos y agua, todos se desearon feliz verano, quedaron para las clases sueltas que quedaban pendientes y se intercambiaron móviles, whatsapp y direcciones para mantener el contacto. 

Porque el verano es largo, y la vida se vive en cada momento.